EL CRISTIANO Y SU BATALLA CONTRA SATANAS

“EL CRISTIANO Y SU BATALLA CONTRA SATANAS”  

(EFE.6:10-14)

 

          Es mi intención mostrarles a través de las Sagradas Escrituras, la manera de cómo desea nuestro Dios que cumplamos con nuestra lucha que tenemos contra satanás. Y esto es con el fin de lograr mantenernos firmes en nuestro Señor Jesucristo y lograr así alcanzar nuestro triunfo sobre las fuerzas malignas y nuestra salvación eterna.

 

            Hablando figurativamente; Se dice que en una ocasión, un zorro se asocio con un león para llevar a cabo una cacería y obtener así un buen botín de presas. La caza se realizo y entre el zorro y el león, pudieron obtener tres presas. Terminada la labor, se fueron a repartir el botín. Y viendo el zorro las presas en la meza, quiso echar mano de ellas pero el león le detuvo diciéndole. ¡Alto! Vamos primero a lo primero. Luego le dice el león, la primera presa me corresponde a mí porque soy el rey de la Selva. El zorro haciendo un gesto de ¡No hay problema! Dijo, esta bien. Continuo el león diciendo: La segunda presa también me corresponde a mi porque soy el mas fuerte. El zorro con un gesto de impaciencia, dijo: “Esta bien” y el león, continuando con la disque “Repartición del botín” añadió: Y la tercera me pertenece a mi porque soy el mas inteligente. Y el león sin darle tiempo al zorro a comentar algo, le dice: Y la cuarta me pertenece a mí porque simplemente se me acaba de antojar. Y el zorro completamente sorprendido dice: ¿Cuál cuarta, si solo son tres? El zorro no se había dado cuenta de que el león ya lo había incluido en sus presas alimenticias. La moraleja es: Que lamentablemente hoy en día, muchos cristianos están cometiendo el mismo error que el zorro. Pues muchos  cristianos están teniendo cierta asociación con el mundo y con el pecado. Y sin darse cuenta se están conduciendo a la misma boca del león que satanás mismo. Nadie puede tener una asociación con el maligno sin que salga seriamente dañado. Y nosotros, desde el momento en que decidido seguir a nuestro Señor Jesucristo, prácticamente le declaramos la guerra a diablo.

 

            Lamentablemente las estadísticas que las Mismas Escrituras, nos proveen y nos enseñan que en el pasado, han existido siervos del Señor que por haber sido negligentes en su batalla contra Satanás, no solamente han caído en su lucha, sucumbiendo ante las tentaciones del maligno, sino también han llegado a perder lo mas valiosos, que es su fe en Dios y su salvación.

 

            Como en el caso de Adán y Eva, que por haber creído en las palabras del diablo y dudado de la Palabra de nuestro Dios, cayeron en desobediencia ante nuestro Dios y fueron seriamente perjudicados, habiendo sido expulsados del huerto del Edén (Gn.6) O como en el caso del rey David, que por no haber estado al lado del ejercito de nuestro Dios, y en el lugar de la batalla, su corazón y su alma fueron seducidas por el pecado y la codicia. Y al haber perdido su propia batalla, su vida se llena de dolor y de llanto por haber defraudado a Dios y a su propia alma (2ºSam.11,12) Como en el caso de Judas Iscariote, que por su pecado de la codicia, empezó a tener una asociación con los enemigos de nuestro Señor Jesucristo, para luego terminar con sus propia vida suicidándose (Mt.27:3-5)

 

           

 

 

 

Lamentablemente también la Iglesia de Cristo que se encontraba en Efeso, estaban siendo derrotados por las asechanzas del maligno (Efe.4:17Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, 18teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; 19los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza. 20Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo, 21si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús) Situación que debida precisamente a su inclinación al pecado y a su indiferencia hacia la Palabra de nuestro Dios (Efe.5:15Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, 16aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. 17Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.) Por consiguiente, El Propósito de nuestro Dios, que era darle continuidad a su Plan de Redención mediante su Iglesia, nuevamente estaba siendo truncado debido al fracaso y a la derrota de la Iglesia de Cristo en Efeso con las fuerzas malignas del diablo.

 

Y si nosotros como Iglesia del Señor, hoy en día, realmente deseamos conservar nuestra fidelidad con nuestro Dios y mantenernos en pie de lucha dignamente contra las asechanzas del maligno, ¿Sabemos que hacer? De acuerdo a las Sagradas Escrituras, si nosotros deseamos estar firmes por nuestro Señor Jesucristo y firmes en nuestra batalla contra satanás…

 

I. TENEMOS QUE REVESTIRNOS DE TODA LA ARMADURA DE DIOS (EFE.6:10)

 

            Si los cristianos de la ciudad de Efeso deseaban permanecer firmes en nuestro Señor Jesucristo y en su lucha contra el maligno, tenían que cubrirse por completo y permanentemente con la Armadura de nuestro Dios. Pues la misma palabra “Revestir” que en el griego es: “Endusaspe” esta palabra se encuentra en segunda persona, en voz media y con el sentido imperativo, denotando así que uno como cristiano es quien debe esforzarse por alcanzar la Armadura de nuestro Dios y no que otro lo haga por él mismo. Así como los soldados que por si mismo, y antes de salir a la guerra, tenían que ponerse su propia vestimenta para la guerra, y para ya no mas desprenderse de ella hasta que todo terminara. El hacerlo antes, prácticamente le resultaría en un suicidio.

 

           

La Iglesia del Señor en Efeso, había sido también revestida del Poder de nuestro Dios que es Cristo Jesús Señor nuestro (Efe.1:3) Lamentablemente los hnos de Efeso, se habían desprendido de su Armadura especial antes de que la batalla terminara. Para revestirse de nuevo del viejo hombre que antes eran (Efe.4:17-21) Y lejos de honrar y de Glorificar el Nombre de nuestro Dios, luchando dignamente contra el maligno, se estaban cambiando de bando, traicionando de nuevo al amor de nuestro Dios, que es Cristo Jesús nuestro Señor.

 

 

Y si nosotros realmente deseamos permanecer firmes en nuestro Señor Jesucristo y en nuestra lucha contra las fuerzas del maligno, tenemos que conservarnos dentro de la Armadura de nuestro Dios (Efe.6:13) Lamentablemente hoy en día, muchos cristianos no se están forzando en mantenerse dentro de la Armadura de nuestro Dios. Y esto se debe en gran parte también a su inclinación al pecado y al menosprecio a la Palabra de nuestro Dios.

 

Así como lo hicieron los hnos de Efeso (Efe.5:15-18) Mas si en verdad deseamos estar firmes en nuestro Señor Jesucristo y salir victoriosos en nuestra lucha contra el diablo, tenemos que fortalecernos de toda la Armadura de nuestro Dios, siempre (Efe.6:10)

 

 

II. TENEMOS QUE MANTENERNOS FIRMES EN LA VERDAD DE DIOS (EFE.6:14)  

 

            Si los hnos de Efeso desearon por algún momento permanecer firmes en nuestro Señor Jesucristo, y en pie en su lucha contra el maligno, NO solamente tenían que ser de un espíritu constante, sino también tenían que ser de un carácter muy sólido y rígido. Pues la palabra “Firmes” que en el griego es: “Stete” señala la condición de ser “Sólido, duro y muy rígido. Como la hechura de una espada. En otras palabras, nuestro Dios desea convertir a un cristiano en su Fiel Espada con la cual combatir contras las fuerzas del mal.

 

 

            Y si los hnos de Efeso, realmente deseaban permanecer firmes en nuestro Señor Jesucristo y triunfar en su lucha contra las fuerzas del mal, tenían que ir formando su carácter con la Verdad de nuestro Dios (Efe.6:14) Prácticamente cuando el cristiano se va ajustando a la Verdad de nuestro Dios, ira adquiriendo, Solides y fortaleza en su espíritu (2ºTim.1:7) Lamentablemente los hnos de Efeso, en vez de ir adquiriendo El Carácter y El Espíritu de nuestro Dios, estaban retrocediendo en su lucha contra el diablo (Efe.4:22)

 

 

            Y si nosotros deseamos permanecer firmes en nuestro Señor Jesucristo y en nuestra lucha contra el maligno, tenemos que fortalecer nuestro espíritu con la Verdad de nuestro Dios (Efe.6:14) haciendo de nuestra vida, una predica del evangelio de nuestro Señor Jesucristo. Y de nuestro carácter espiritual, un escudo de fe en nuestras luchas contra las fuerzas del mal. Pues solamente así podremos apagar los dardos de fuego del maligno (Efe.6:15-17) Lamentablemente muchos cristianos hoy en día, están bajando la guardia ante los dardos del maligno, y muchos están siendo derrotados. Y todo por procurar más las cosas del mundo que las cosas de nuestro Dios (Stg.4:4)

 

 

III. TENEMOS QUE MANTENERNOS SIEMPRE EN COMUNIÓN CON DIOS (EFE.6:18)

 

            Cuando hablo de “Comunión” NO me estoy refiriendo a la Koinonia que nosotros disfrutamos cuando nos reunimos para tener comunión fraternal. Más bien me refiero a la Koinonia con El Espíritu de nuestro Dios. Dado a que nuestras oraciones siempre se debe hacer en Armonía con el Espíritu Santo. Lamentablemente muchas personas creen que puede llevar sus oraciones a Dios están en pecado. Pero lo mas triste es que también cristianos piensen que pueden dirigir sus oraciones están en comunión con el pecado y con el mundo mismo.

 

            Como el caso mismo de los cristianos de Efeso, que en vez de mantener su comunión con El Espíritu Santo, estaban teniendo comunión con el pecado mismo (Efe.5:6-11) Recordemos que los cristianos de efeso, parte de su cultura, habían sido practicantes de la magia negra. Pues la palabra que encontramos en Hch.19:19 (Periergos) indica un trabajo alrededor, denotando así, un hechizo o brujería. Y no solamente esto, también habían sido

 

participantes de ritos impuros que se ofrecían a la diosa diana (Hch.19:23-27) Y lo mas lamentable, era que nuevamente estaban tenido comunión con el maligno mediante las obras de las tinieblas (Efe.5:6-11) ¿Dónde estaba la Dignidad de la Iglesia; La Dignidad de ser la esposa de Cristo?

 

Lamentablemente hoy en día, muchos cristianos piensan que pueden llevar sus oraciones a nuestro Dios y a la vez seguir teniendo comunión con el pecado (Rom.6:1,2) A la vez seguir teniendo comunión con sus antiguas costumbres y tradiciones, cuando las Mismas Escrituras, nos dice que debemos de reprender todas estas cosas (Efe.5:7-11)

 

Mas si realmente deseamos ser fieles a nuestro Dios y no ser vencidos por las asechanzas del maligno, tenemos que cuidar muy celosamente nuestra comunión con El Espíritu Santo (Efe.6:18) Y esto es procurando ser llenos del conocimiento de nuestro Dios (Efe.5:18) Procurando también la fortaleza que proviene mediante El Espíritu Santo (Efe.3:14-16) Y sobre todo, procurar la Unidad en El Espíritu de Dios (Efe.4:3)

 

 

            Conclusión: Si nosotros como Iglesia del Señor, nos esforzamos por conservar la Vestimenta y la Vedad del Señor, y la Comunión del Espíritu Santo, vamos a poder estar siempre firmes en nuestro Señor Jesucristo y triunfar sobre las asechanzas del mal. Y de esta manera, podremos Honrar y Glorificar El Gran Nombre de nuestro Dios en nuestras vidas.  

 

 

 

 

            

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